Costa Rica · 1 Days · 18 Moments · September 2016

Cristina Alcaide

Odisea de Cristina en Costa Rica


14 September 2016

Gracias a Charo , Carmen , María y Mariana. Grandes regalos que nos trajimos de vuelta. Su amistad !
Sin lugar a dudas, este viaje me ha hecho crecer como persona, valorar más todo lo que tengo, saber que Dani es el mejor compañero de mochila que puedo tener y pensar que quiero seguir disfrutando y viviendo todo lo que la vida me dé.
El paraíso se llenó de turistas, de gente yendo y viniendo y de guías intrépidos que querían a toda costa ganarse un jornal. Fue impactante para nosotros ya que veníamos de la tranquilidad absoluta, de no sentirnos turistas y de estar en pleno contacto con la naturaleza. Pese a ello, disfrutamos todo lo que pudimos en el parque y nos relajamos en su hermosa playa rodeados de mapaches y monos cara blanca. Sin darnos cuenta vivimos otra de las experiencias que han caracterizado este viaje y es que tener que vigilar y "pelear" con los monos y mapaches no estaba en nuestros planes. No puedo finalizar el viaje sin hacer mención a toda la gente que conocimos e hizo que aprendiéramos de ellos, que nos nutriéramos de su experiencia y que nos lo pasáramos genial.
Aprendimos cómo se hace el café y el cacao e hicimos turrón de caña de azúcar casero. Más natural imposible!! De nuevo nuestro día estuvo cargado de emociones y adrenalina. Al día siguiente estuvo lloviendo como si se acabara el mundo pero... de nuevo no nos impedió poder hacer todo lo que queríamos. Volábamos entre árboles y nubes espesas llenas de gotas de agua. Disfrutamos muchísimo y fue una experiencia que sin duda volveríamos a repetir. Volvíamos a hacer las mochilas, cada vez con más tristeza, y partimos hacia nuestro último destino. MANUEL ANTONIO
Bajamos a la catarata, vimos cómo la naturaleza diseña lugares increíbles y únicos. Nos refrescamos y nos comimos la mejor piña sentados en una piedra cerca del río. Subimos de nuevo para arriba y regresamos al hotel para descansar un poco. El hotel en el que estuvimos no es para nada recomendable, pero sí que os recomiendo comer en el restaurante Cabinas el Rio. El personal es súper amable y la comida es barata y muy buena. De nuevo hicimos las mochilas, recogimos todo, limpiamos las botas de montaña e iniciamos la ruta hacia Monteverde. No teníamos muchas expectativas sobre el lugar, pero de nuevo nos deparaba un lugar sorprendente. La carretera de acceso al lugar es un camino para cabras, liberalmente. Nos alojamos en un hotel muy bonito y básico donde estuvimos genial y pudimos descansar. El recepcionista muy amable nos aconsejó hacer canopy e ir a visitar la plantación de café de TRAPICHE.
Estábamos ilusionados porque teníamos por delante todavía muchos días y ya habíamos vivido momentos inolvidables. Llegamos al Arenal y decidimos ir a las aguas termales de Baldi para coger fuerzas para el siguiente día. Son preciosas y muy recomendables. Al día siguiente hicimos una pequeña excursión sobre la ladera del volcán y nos fuimos andando hacia la catarata de la fortuna. El andar es nuestro fuerte pero...estábamos muy cansados, el camino era largo y para poder bajar a la catarata tienes que bajar ( y luego subir ) unos 400-500 escalones. Agotada y con muchísimo calor, nos subimos en el coche con una pareja que pasaba por allí. Eran de las Islas Caimán. Muy amables y simpáticos nos llevaron hasta arriba.
Llegamos a un centro ecológico donde viven chicos/as que quieren vivir la experiencia de estar en una residencia 100% ecológica. Probamos de sus frutas y vimos cómo se gestionan la comida y los trabajos diarios. Descansamos en la playa y embarcamos en un bote con más personas hacia donde habíamos dejado el coche 6h atrás. Intentamos ver delfines pero la suerte no nos acompañó y fuimos para la costa. Esta fue la excursión más dura que hemos realizado hasta la fecha. Dura y espectacular. Cansados nos fuimos a dormir temprano para al día siguiente emprender nuestro camino hacia el ARENAL.
Al día siguiente, iniciamos la gran excursión hacia PUNTA MONA. Íbamos con Yula, un guía recomendado por Pepa. Fueron 6h de trekking duro sin parar abriendo selva con un machete, aprendiendo de todas las plantas que nos topábamos por el camino y disfrutando al máximo. Pudimos probar unas 15 frutas y plantas diferentes. Paramos a descansar en una mini calita virgen donde nos refrescamos y cogimos fuerzas para seguir la ruta hacia Punta Mona.
Ese mismo día fuimos al JAGUAR RESCUE, un centro de recuperación de animales salvajes. Hacía muchísima calor, la humedad y las altas temperaturas hicieron que me bajara la tensión, pero conseguí disfrutar el centro. Es importante decir que los animales están ahí porque han sido rescatados, la mayoría de ellos vuelven a su hábitat natural tras pasar por el centro. El dinero de la entrada y donativos sirven para mantener el centro y los colaboradores, voluntarios todos, hacen que esos animales tengan una segunda oportunidad y hacen que su día a día esté lleno de mimos, caricias, buenos alimentos y sonrisas. Pudimos ver aves, monos , mapaches y reptiles. Realmente en este centro ves todos los animales que hay por la zona. Nos gustó la experiencia y el poder dar nuestro granito de arena.
Punta Uva nos esperaba. Dormimos en unas cabinas llamadas Punta Uva, allí conocimos a Pepa y Edi. Una pareja de Barcelona y Andalucía que vivía allí. Nos sentimos como en casa y a su vez el día a día se convirtió en una gran aventura. Dormíamos en plena selva, teníamos entre las palmeras de nuestra cabaña a monos perezosos, tucanes, monos congos, cangrejos, colibrís y miles de insectos diferentes. Ellos nos aconsejaron sobre qué hacer en los 3 días que estaríamos allí y seguimos sus consejos haciendo el primer día una caminata por la playa donde pudimos disfrutar el paisaje y de estar los dos solos en contacto con la naturaleza. Seguíamos anonadados con lo que nos estaba deparando ese país. Nos levantábamos muy temprano. Estábamos ansiosos, no queríamos perder ni un minuto.
Cuando vimos todo el proceso de desove decidimos dejar a las tortugas tranquilas y marchamos con una sonrisa hacia el hotel. A la noche siguiente Yuri nos enseñó la rana de Costa Rica. Tras lavarnos las manos pudimos aprender sobre esta gran rana y pudimos cogerla. Nuestra aventura en el Tortuguero llegaba a su fin después de haber vivido experiencias únicas e inolvidables. Nos despedimos del grupo y nos aventuramos a continuar nosotros dos solos con nuestro 4x4 hacia el Caribe Sur.
Íbamos un grupo de 6 personas, nos habíamos conocido en el minibus e íbamos todo el día juntos. Salimos del hotel andando hacia la playa, pasamos por una pista de aterrizaje de aviones y ahí se hizo la magia... las luciérnagas nos marcaban el camino hacia el gran espectáculo. Llegamos a la playa, había luna llena y después de escuchar a nuestro guía, vimos por fin como una tortuga salía del mar para poner sus huevos. Esperamos un poco y cuando nos avisaron, pudimos acercarnos para ver como una tortuga estaba poniendo en una "cama" que previamente había hecho, sus huevos. No me lo podía creer, lo había visto en documentales y había leído artículos sobre ello pero...verlo en directo fue inolvidable. Con la piel de gallina y los ojos brillantes, intenté evadirme de todo y sólo pensar en ese gran momento. Quería que se quedara grabado en mi retina. Nunca podía olvidarme de lo que viví allí y de la sensación que supuso.
En Costa Rica aprendimos que nada debe parar lo que quieras hacer. Si llueve te pones un chubasquero y continúas disfrutando de lo que te depara la vida. Nos divertimos y a su vez pudimos disfrutar de un momento mágico. La selva se quedó en silencio dejando paso al ruido de la lluvia con las hojas, ramas y la propia agua del canal. Todos callados y con la cabeza abajo tapados con los chubasqueros, nos mirábamos de reojo sonriendo y pensando que ese momento también era increíble. Llegó la noche, y con ella la gran excursión a la playa para ver a las tortugas desovar. Nos advirtieron de lo que conllevaba y de lo que íbamos a ver esa noche.
Nuestro gran guía YURI, hizo que disfrutáramos, aprendiéramos y soñáramos en ese pequeño paraíso. Nos enseñó y habló sobre plantas, animales, insectos y nos transmitió sus gran valores. La naturaleza es impresionante, debemos respetarla, amarla y cuidarla tal y como se merece. Sus palabras eran música para mis oídos, había encontrado a alguien que difundía sin pudor esos valores, los sentía y hacía que los demás los sintieran. Hicimos numerosas excursiones por los canales para poder observar el mayor número de animales y plantas posible. Estábamos impresionados, no nos cansábamos de mirar a las copas de los árboles intentado ver algún mono o ave. Empezó a diluviar estando en el bote, nos pusimos los chubasqueros corriendo pero el aguacero era tal y era imposible no mojarse. Cuando estás en España y llueve, piensas... hoy no podré hacer lo que tenía planeado porque llueve.
Continuamos nuestro viaje hacia el Tortuguero, llegando a la Pavona. A partir de ahí, tienes que viajar en lancha, barco o bote para poder llegar al pequeño pueblo. Durante 1,5h paseamos por los canales pudiendo disfrutar asombrados de lo que nos deparaba el resto de los días. Sin poder cerrar los ojos impresionados, vimos como aquel paraíso virgen nos mostraba su mayor esplendor con sus altos árboles, cocodrilos, pájaros, tortugas, caimanes, tucanes y un sin fin de ruidos que te sorprendía paso a paso. Llegamos al hotel Laguna Lodge. Dormíamos en unas cabañitas de madera rodeados de selva.
El restaurante tiene un mariposario donde puedes ver la belleza espectacular de la Morpho Azul. Mariposa de grandes alas de color marrón que con sus polvos mágicos y los rayos del sol juega a ser del bonito color azul cielo. Las mariposas suelen comer fruta, cuando ésta está en estado de descomposición suele generar como una especie de licor y eso hace que las "emborrache" y puedas estar muy cerca de ellas o incluso tocarlas. Empezó entonces mi gran aventura con los bichos y los animales, estaba en mi paraíso sin duda.
Después de 15 horas de avión llegamos a la capital, San José, donde hicimos noche para al día siguiente partir hacia al Tortuguero. Esta parte del viaje la llevábamos contratada desde España con Swiss Travel. Nos vinieron a buscar en un mini bus y partimos hacia una de las mayores maravillas del país. En el camino paramos en SELVA TROPICAL, un restaurante de comida tica en la que probamos nuestro primer arroz con frijoles. Riquísimo!! Eran las 9 am pero hasta nos apetecía comer ese tipo de comida con frutas exquisitas y sabrosas.
Es Enero, empiezas a tener la necesidad de tener un objetivo claro para tus vacaciones de verano y valoras diferentes opciones que hacen que te inunde la ilusión y las ganas de que llegue el verano. Entre todas las opciones nos decidimos por Costa Rica por sus paisajes, por su forma de vida y como no, por su naturaleza. Compramos los billetes de avión con 8 meses de antelación. Fue entonces cuando todo giraba entorno al gran viaje soñado. Leí foros de viajeros, blogs, ví documentales y leí noticias sobre este gran país. Todo lo que leía y veía agrandaba más mi ilusión porque llegara el gran día. Después de preparar la maleta y todo lo necesario para la aventura, partimos en agosto hacia el gran viaje de mi vida.