United Republic of Tanzania · 1 Days · 11 Moments · September 2016

Cristina Alcaide

Viaje de Cristina a United Republic of Ta...


13 September 2016

- haz la excursión al atolón con alguien de confianza. - lleva algo para flotar . Te cansarás de estar tanto rato en el agua. - lleva protección mínima de 50 resistente al agua y en horas puntas si te bañas y estás mucho al sol, lleva camiseta y protege tu cabeza . Ésta es mi recomendación más importante de todas . Nos achicharramos en 2 horas y no nos pudo dar el sol en el resto del viaje porque moríamos del dolor. - y mi último consejo : disfruta y vive la vida .
Consejos : - en África todo funciona de otra manera. No hay nada estipulado y todo puede sorprenderte. - es normal que tengas un vuelo para salir de la isla pero no hayan aviones . - debes ser respetuoso con la gente , es su casa , es su país . - para ellos , un turista es sagrado. Podéis ir tranquilos . - si vais a Zanzibar , alojaros en Villa Dida. - si vais al atolón pedirme el contacto del mejor guía que encima habla español. - cuando comáis en el hotel pediros la brouchetta de Zanzibar !! Es una tostada con tomate , cebolla , aguacate y picante. Deliciosa ! - no encontramos mosquitos. Nos dejamos de tomar la malaria. Pero ojo con ésto depende de la época . - cuidado con donde pisas. Estuve a punto de pisar un cienpies e iba descalza . - olvídate de internet y de querer buscar wifi continuamente . Vives rodeado de antenas en tu día a día . - coge un vuelo desde Roma que vaya directo a Zanzibar . Los hay y nos enteramos cuando ya habíamos llegado.
Y llegó el final del viaje , a las 11 nos venía a buscar el chofer para llevarnos al aeropuerto de nuevo . A las 6 de la mañana me levanté y me fui a la playa para ver de nuevo esas vistas que me tenían el corazón robado. No quería irme , era mi sitio. Nos despedimos con lágrimas en los ojos de la directora del hotel y del mejor camarero que he tenido en la vida : Amani. Amable , respetuoso, risueño, tímido pero sobre todo ... Era buena persona. Y ... Dejamos atrás a Secco, a los Masais, a los niños futboleros , a los vendedores, a las chicas que limpiaban la habitación y nos ponían cada día flores frescas... Dejábamos nuestra casa de Zanzibar.
El resto de días disfrutamos del sol, del mar , de las vistas , del silencio y de nuestros nuevos amigos. No nos hacía falta nada más , éramos felices estando allí hablando con ellos y conociendo su día a día . Nos organizamos para visitar algunos puntos : Norte de la isla, isla de Mnemba y Stone Town . De esas excursiones tenemos que decir que haríamos mil veces más la que consiste en visitar el atolón de Mnemba. Es un acuario en vivo. Nuestro guía Marbella hizo que ese día se nos quede grabado en la retina . La excursión al norte nos decepcionó pero no porque no merezca la pena ... Puede que sí estás hospedado en otro lugar te guste , en nuestro caso estábamos en la mejor zona para no sentirte turista, para disfrutar de las pequeñas cosas y para sentirte uno más . Por eso , salir de eso no nos gustó y finalmente decidimos no ir a Stone Town .
Al día siguiente fuimos a ver el arrecife cuando la marea había bajado. Pudimos ver estrellas de mar , Nemo , arañas de mar y muchos peces más. Andar por esa playa también te enseña sobre ellos y sobre sus costumbres.
Llegaba fin de año y lo celebramos cenando todos juntos ( como cada noche ) y luego yendo a bailar a la playa con toda la aldea. Ellos estaban deseando que la música sonara y nosotros estábamos deseando volver a ver sus grandes sonrisas blancas. Bailamos y bailamos música africana y para divertirnos , bailamos la conga! Brindamos por el nuevo año y aunque dicen que si cuentas los deseos no se cumplen ... Yo me voy a arriesgar ... Brindé por volver a estar bajo un cielo tan especial como el que ese día estaban viendo mis ojos .
Nos adaptamos a la gente , al ambiente y al lugar rápidamente y eso hizo que pudiéramos disfrutar de los lugareños y tener la suerte de tener su amistad. Villa Dida tiene una piscina en perfecto estado y a escasos metros tienes el acceso a la playa privada . Es un paraíso a tus pies. Pese a eso , estás en una aldea y la gente de la aldea está jugando delante de las hamacas , pesca , pasea, charla y disfruta de la vida . Sobre todo eso ... Disfruta de la vida y te invitan a disfrutar con ellos de los pequeños detalles, de esos pequeños detalles que en Barcelona pasan desapercibidos . Llevábamos una pelota de fútbol para regalar y todos los días a las 18 h venían los niños a buscar a Dani para jugar con él. Los hombres se unen siempre por ese deporte rápidamente !
Después 22 horas de viaje , estábamos cansadísimos y se nos cerraban los ojos , pese a eso era imposible dormir. Carreteras en mal estado pasaban por nuestros ruedas, adelantamientos de infarto, accidentes con motos , peatones que saltaban de la nada ... Por fin llegamos a Villa Dida, un hotel ecológico que respeta el medio ambiente y su gente . Nos acomodamos , pusimos el bañador y fuimos al bar-restaurante a comer. El silencio se hizo entre los dos , nuestros sentidos sólo querían disfrutar del sonido del mar , de los niños jugando , de esa arena blanca que parecía el mismo cielo y de esa música negra que teníamos de fondo. El restaurante es todo de madera , la gente es maravillosa y la comida es completamente excelente. Ten en cuenta que es un hotel que respeta el medio por lo que hay limitaciones y debes pedir aquella comida que seas capaz de comer , evitando tirar comida .
Iniciamos nuestro viaje rumbo a Dar es Salaam vía Doha. Fue un viaje duro por número de horas pero la ilusión nos mantenía despiertos . Cuando llegamos al aeropuerto de Tanzania nos dimos cuenta de que era ahí cuando nuestro destino estaba cerca . Después de hacer trámites y gestiones , colas largas en un entorno de calor asfixiante .. Conseguimos tenerlo todo en regla para poder coger una avioneta rumbo al paraíso. La avioneta era de grande como una furgoneta y no se diferenciaba la cabina del piloto de los pasajeros , todos estábamos juntos . Ahí nos miramos y conteniendo nuestra alegría sonreímos juntos. Teníamos la adrenalina al máximo , queríamos chillar , reír y llorar al ver que la experiencia había empezado. Aterrizamos en el aeropuerto y esperamos para coger un taxi que nos llevara al hotel .
Zanzibar había sido siempre el primer destino de mi lista de deseos . Cuando supe que iba a ir tengo que reconocer que me dió respeto. Había idealizado tanto ese lugar que tenía miedo a que me decepcionara. Al final de este diario de viaje podrás deducir si fue así o no ...
Fotos Zanzibar