Argentina, Colombia, Mexico · 4 Days · 24 Moments · September 2017

Riviera Maya


4 September 2017

Visitamos el Cenote Azul, recomendado por Alessandro. Allí pudimos ver la diversidad de tipos de cenotes existentes. Mientras que Ik Kil era un cenote semi-abierto, ubicado en una cueva, Azul es un cenote a cielo abierto, una especie de laguna con diferentes tipos de plantas. Es un lugar muy tranquilo, quizás por la hora que fuimos también, con agua fría e ideal para refrescarse. Vale la pena visitarlo para sumar un cenote más a la lista!
Luego de la siesta en la playa, regresamos hasta la entrada de la zona arqueológica para comer, pero sobre todo tomar, algo. El calor era insoportable y era necesario hidratarnos. Nos sentamos en un barcito y lo primero que pedimos fue una jarra de limonada. Súper refrescante! De comer pedimos un Club Sandwich de Pollo y una Hamburguesa. Terminados de comer, el cielo anunciaba una próxima tormenta, que nos agarró volviendo hacia el auto. Era hora de buscar otros rumbos, asi que encaramos para el Cenote Azul, de camino a Playa del Carmen.
Una vez recorridas las ruinas, bajamos a la playa. La que se encuentra enfrente de la zona arquitectónica tiene poca playa y muchas piedras, asi que nos refrescamos (hacía un calor tremendo!) y fuimos en búsqueda de mejores playas. Caminamos 1 o 2 kilómetros y llegamos a Playa Paraíso, recomendada de la zona. Hermoso lugar y muy tranquilo (quizás se debía a la baja temporada). Allí nos refrescamos y dormimos una hermosa siesta bajo el sol. Habremos estado 1 hora y media y luego fuimos en búsqueda de algo para comer.
Llegamos a Tulum y luego de pagar la entrada entramos a la zona de las ruinas. Nos recibieron unos coatíes bebes, animalitos que abundan en la zona (y no son los únicos!!). No es difícil imaginar al ver las ruinas que Tulum fue una ciudad maya realmente hermosa. El condimento de estar en la playa le da un toque especial. Son varias las estructuras para ver y algunas ubicadas en acantilados con el mar de fondo. Los acantilados eran protecciones naturales de la ciudad y solo se tenía acceso por una pequeña playa. Tulum fue realmente una de las mejores atracciones que visitamos. Imperdible!
Camino a Tulum, en auto, agarramos la autopista. En 45 minutos llegamos a la zona arquitectónica (no muy bien señalizada!)
Nos levantamos con un día nublado poco esperanzador. Decidimos ir para Tulum, ya que el pronóstico indicaba que para aquel lado estaba despejado. Desayunamos en la terraza del condominio, cortesía de Alessandro (todos los días excepto fines de semana). El desayuno consistía de galletitas, frutas y tostadas con mermelada, manteca o nutella. El café estaba muy bueno! Era un desayuno sencillo pero agradable. Si bien el desayuno estaba disponible para todos los departamentos, ningún día desayunamos con otras personas. Aparentemente éramos los primeros en despertarnos!

3 September 2017

Ya habíamos definido (en base a nuestros antojos del día anterior) que íbamos a cenar pizza más helado. Nos bañamos rápido y salimos para Il Bareto, una pizzería italiana de la 5ta Avenida, dónde comimos una pizza que tenía una especie de chorizo pero que estaba muy buena y acompañada de dos Coronas. Caminamos un poco más y sin dudarlo terminamos en la heladería artesanal tomando un helado que nos daría un respiro dentro de tanto calor.
Después de las ruinas de Coba, ya anochecía, por lo que arrancamos la vuelta al departamento. Agarramos la ruta 180 (Chemax-Tulum) y después la autopista hasta PDC. Llegamos agotados del día movidito que habíamos tenido y no dudamos en meternos de vuelta en el jacuzzi un rato para relajar!
Luego de la "refrescada" en el cenote Ik Kil emprendimos la vuelta por la ruta de Tulum, ya que en el camino nos encontraríamos con las ruinas de Cobá. Llegamos alrededor de las 17:30 por lo cual no teníamos mucho tiempo de recorrer (cierra a las 19 pero no quedaba mucho tiempo de luz solar). Debido a esto, y que todavía nos quedaba manejar de vuelta a Playa del Carmen, fuimos directo a la pirámide sin investigar las demás ruinas y caminos del lugar. Luego de una caminata de 2km llegamos y subimos las empinadas escalinatas de la pirámide (definitivamente los mayas estaban en forma!). La vista desde la cima llena de verde los ojos... árboles y vegetación por todos lados, sin rastros de la civilización moderna. Lamentablemente este es el último año que se puede subir a la cima, por lo que somos privilegiados en tener los recuerdos y las fotos del paisaje vistos desde arriba. Si se dispone de tiempo, es lindo visitar una digna "miniatura" de Chichén Itzá! Precio: mxn250 por pax.
Pequeño incidente en la ruta! El auto se quedó clavado en la ruta... el cubre carter (de goma) se zafó y lo veníamos arrastrando. Improvisé un arreglo casero para poder continuar y camuflé los daños para que no nos cobren! Un peligro igualmente!!!
Luego de Chichén Itzá nos fuimos al cenote Ik Kil (ubicado a unos 20 km de las ruinas). Era nuestra primera visita a los famosos cenotes. Con el correr del viaje nos íbamos a ir enamorando de estas piletas naturales y conocer más acerca de los diferentes tipos que existen. Y que decir de Ik Kil? Impresionante! Definitivamente es el primer cenote a visitar, una especie de "Iniciación al amor por los cenotes". Ubicado dentro de una especie de caverna, con un agujero que deja pasar la luz exterior y lleno de diferentes tipos de plantas, es un encanto para los ojos. Obviamente nos fuimos maravillados y con muchas ganas de seguir conociendo más cenotes! Precio: mx150 por pax.
Nada elegante. Unos sanguchitos de jamón y queso con Ruffles en el auto, previamente preparadas en el departamento. Muy previsores!!!
Al llegar a Chichén Itzá paró un poco la lluvia así que pudimos bajar y sacar muchas fotos. Pasamos por la famosa pirámide Kukulcán, donde jugaban a la pelota (unos minis estadios con dos aros, una especie de basquet con todo el cuerpo) y demás construcciones hechas por los Mayas (templos, caminos). También llegamos a un cenote sagrado donde hacían rituales, donde arrojaban los sacrificios a los dioses. Pasamos por varios puestos de recuerditos pero no compramos nada. Aprovechamos para sacar mil fotos ya que no había mucha gente. Estuvimos casi dos horas caminando y finalmente llegamos a la conclusión que nos gustó muchísimo! Precio: mxn260 por pax + mx50 adicional por filmadoras/gopro
Tempranito y luego de desayunar y preparar el mate para el viaje, agarramos ruta rumbo a Chichén Itzá! Hay tres rutas para ir a una de las maravillas del mundo en auto por tu propia cuenta: - ir a Cancún por autopista y seguir por autopista al oeste hasta Chichén Itzá (ruta más rápida pero con peajes de mxn250) - ir hasta Tulum por autopista al sur y luego ruta 180 (ruta sin peajes) - ir desde Playa del Carmen por ruta 305 y empalmar luego en la 180 (ruta intermedia con peaje de mxn100) Decidimos ir con la opción 3 y volver luego con la opción 2, para aprovechar y visitar otras ruinas. La ruta en muy buen estado. Por momentos nos encontramos solos en la ruta (aunque puede ser por la temporada baja, ya que cualquier lugar que visitábamos no había mucha gente) Son 200 km y tardamos 3 horas en llegar ya que atrevesamos muchos pueblos que te obligaban a reducir la velocidad. Cuando partimos desde PDC había un fuerte temporal y en ruta llovió por tramos, pero paró cuando llegamos a destino

2 September 2017

Llegó la hora de comer, y después de recorrer la 5ta Avenida y ver la variedad de restaurantes que hay, decidimos ir ahí. La elección de la noche era comida mexicana, por lo que fuimos al primer restaurante mexicano que vimos (realmente estábamos muy cansados y esta iba a ser la primer comida no-rápida del viaje) El restaurante se llama Micaela's. De entrada pedimos Taquitos Tulum: deliciosos! Todo acompañado de unas Coronas... Comida principal: Andrea optó por unas fajitas con queso gratinado (puntaje 10). Yo opté por un plato mexicano Cochinilla Pibil (básicamente carne con arroz y frijoles, cocinados envueltos en plátano. Puntaje 10) Nota: segunda vuelta de Coronas. Como estábamos muy cansados, no queríamos postre y decidimos volver al departamento a descansar.
Jacuzzi time!!! Un descansito de tanto viajar, manejar, caminar... bien merecido!
La lluvia amainó y nos permitió hacer nuestra primera salida: decidimos recorrer la famosa 5ta avenida y luego hacer compras para el desayuno (sabado y domingo no lo teníamos incluido). La verdad no le tenía mucha fe al paseo de la 5ta avenida. Pensé que me encontraría con el centro comercial de Mar de las Pampas, pero no! La peatonal está llena de restaurantes y paseos de compras, un mini shopping, Forever21, H&M, Nike... una mini Miami!!! Luego fuimos a comprar provisiones para el depto. Pasamos por WalMart y lo vimos muy grande, queríamos algo más parecido a un chino, por lo que fuimos al Mega... uno supondría que el nombre ya te da un indicio de con qué te vas a encontrar, pero nosotros no lo supusimos. Lejos de encontrarnos con un formato chico, era igual que el WalMart!!! Compramos provisiones para desayunar y algo para tomar en el camino, porque pese a las lluvias, el calor era agobiante! De ahí, derecho al depto... y al jacuzzi!
Y llegamos al departamento! Al final no era tan difícil ubicarse (Andrea no lee carteles). El departamento nos encantó! Super amplio, ubicado a 5 cuadras de la 5ta Avenida (la noche de Playa). Eso sí, si queríamos playas más lindas teníamos que agarrar el auto, pero para eso estaba!! Ah, y el rooftop del edificio? Pfff... pileta, camastros, barbecue (no la usamos), mesas para el desayuno... Nos atendió Alessandro, el dueño, que le va mal en la vida y tiene el edificio entero para él: 6 departamentos, en 1 vive él. Nos mostró un mapa de Playa y nos ayudó muchísimo con sus recomendaciones. Nos ofreció excursiones que declinamos por tener el auto, pero aún así nos recomendó los lugares a visitar. Lo mejor del departamento? Jacuzzi en el balcón! 100% valió la pena!!
Alquilamos un auto en la agencia Alamo para poder trasladarnos hasta Playa del Carmen. El auto que nos dieron era un VW Jetta Automatico color blanco. De allí emprendimos viaje hasta Playa del Carmen, aproximadamente 60 km por autovía. La ruta en excelente estado, pero entre la lluvia y las máximas de velocidad (promedio 80km por hora), se tarda 45/50 min. en llegar. El auto no tenía GPS por lo que el desafío era encontrar el departamento que reservamos sin ningún tipo de mapa!
Finalmente, nos tomamos el vuelo que nos lleva a Cancún! Dormimos todo el viaje. Al llegar, Cancún nos esperaba con una típica tormenta tropical y estuvimos esperando arriba del avión por 30 minutos. Pero ya estábamos en destino! Nada mejor que eso...
Avianca, por las demoras ocasionadas (y en nuestro caso la pérdida de una noche en México), ofreció alojamiento gratuito en Movich Buró 26, hotel muy cerca del aeropuerto... y que luego descubrimos que es de ellos 😒. Costo 0. Ah... con cena incluida... unos sanguchitos de avión con un jamón de dudosa procedencia... mejor pasamos! Gracias Avianca!!!

1 September 2017

Después de muchísimas demoras y reprogramaciones de vuelos (originalmente debía salir a las 8 am y terminó saliendo alrededor de las 19 hs - 11 HORAS DE DEMORA!!!) finalmente volamos a Bogotá. Pero ahí no termina todo... el vuelo a Cancún desde Bogotá saldría al otro día por la mañana! (Originalmente teníamos solo 3 hs de escalas) Nota: el precio fue bajísimo... $4700 los pasajes por persona!!
Almuerzo en The Embers. Dos hamburguesas riquisimas!
Uber desde Munro a Ezeiza.