Argentina · 11 Days · 42 Moments · January 2018

Tucumán y Salta, Argentina


22 January 2018

Cinco días después de lo previsto dejamos Salta rumbo a San Pedro de Atacama, para conocer la puna pero del otro lado de la cordillera. Pero eso será parte de otro journi.

21 January 2018

Nuevamente en ciudad de Salta. Una vuelta por la plaza y sus alrededores. El museo Güemes, inaugurado en el año 2015 en homenaje al héroe de la independencia. Dicen que es autoguiado, interactivo y tecnológico, pero después de varios minutos de pie, a oscuras y oyendo una voz en off mientras miraba una maqueta... me aburrió tanto que me fui, incapaz de soportarlo (y eso que me gustan Güemes y la historia). Las fotos son del precioso entorno de la plaza con todos sus edificios: MAM, Cabildo, Hotel Salta, Catedral, en una tarde de domingo.

20 January 2018

Además de ser cultura viva, la feria de Simoca es un lugar privilegiado para degustar especialidades tucumanas como el "pastel de novia", una rareza de la repostería hecha con... carne hilada. Sí, un relleno de carne con orejones de duraznos y especias y una cubierta glaseada que se acostumbraba preparar para las fiestas de bodas. Otro plato obligado son las empanadas, las deliciosas y auténticas tucumanas, hechas con carne de matambre cortada a cuchillo. O el que se ha convertido en ícono provincial: el sandwich (pronúnciese "sánguche") de milanesa, que por aquí se acostumbra a comer "completo": lechuga, tomate y salsas varias. El "bolanchao" es una golosina hecha con semillas de mistol molidas y hechas una pasta que se moldea y reboza en harina de algarroba para luego secarla en el horno.
En la feria de Simoca se pueden comprar productos frescos y envasados y artesanías tradicionales (aunque también hay puestos de juguetes chinos). Pero lo más importante es que se trata de un ámbito cultural y social que se mantiene y renueva desde hace 300 años.
Es sábado y si estás en Tucumán la visita obligada es la Feria de Simoca, a 50' de la capital. Centenario lugar de reunión social y de intercambio comercial, las carretas cañeras concurrían todas las semanas a la que hoy es Capital Nacional del Sulky. En la feria se compra y vende de todo y hasta se hace trueque. Incluso se puede comprar un chancho recién faenado. Ahí entendí la expresión "gritar como un chancho". No apto para estómagos delicados ni espíritus sensibles.

19 January 2018

Completando la vuelta por el cerro San Javier: el mirador que recuerda a la voz mayor de nuestro folklore, Mercedes Sosa, luego el gran Cristo bendiciente, destino preferido para tomar mate mirando el valle, y por último Villa Nogués, la hermosa villa veraniega con sus calles sinuosas y arboladas y su preciosa iglesia en un entorno casi escenográfico, psra emprender la vuelta hacis la ciudad de Tucumán por el camino de Yerbabuena y sus campos de limones.
El Siambón es un monasterio de clausura en el cerro San Javier. Se puede visitar su preciosa iglesia, construída en piedra y madera en lo alto del cerro, muy luminosa y acogedora, y recorrer parte de sus cuidados jardines. Junto a la ruta se impone una visita al local de ventas con dulces, licores, conservas y productos de cosmética elaborados pir los monjes.
En las afueras de Tucumán está el dique El Cadillal. Es un entorno muy bonito, elegido para actividades náuticas y de fin de semana. Subiendo a la aerosilla se ven preciosas vistas del lago y sus alrededores. Cuando a mediados del siglo pasado se iniciaron las excavaciones para el dique se encontró un verdadero tesoro de cerámica precolombina que compone la colección del Museo Arqueológico El Cadillal. Hace unos años el sitio fue puesto en valor y las piezas se lucen en las vitrinas.
Sara Figueroa es la vendedora de empanadas frente a la Casa Histórica. Desde hace cincuenta años esta, ahora frágil anciana, ofrece sus empanadas en ese lugar. Doña Sara es la cara de un negocio familiar y ella vende sin parar los canastos que le traen desde su fábrica, como ella misma la llama. Las empanadas son muy ricas pero, como están frías, no sueltan el juguito de la grasa tibia. De todas maneras, es un clásico y a la tradición debemos fomentarla. ¡Glup!
Por supuesto, estando en Tucumán la visita obligada es la Casa Histórica, donde se declaró la independencia de las Provincias Unidas en 1816, uno de los poquísimos lugares de la ciudad que permanece abierto durante la siesta. Mucha emoción al transitar nuevamente ese escenario de nuestra historia y un poco fastidiada por la información tan aséptica. ¿Será que la patria ya no se lleva? ¿Que aquella historia fue la de otros hombres, en otro lugar y en otra circunstancia ya demasiado lejanos?
Por la mañana damos otra vuelta por el centro de la ciudad que tiene una actividad muy intensa. Nos sorprende la cantidad de gente en la calle y la gran variedad de negocios. Tucumán es toda una capital.

18 January 2018

Nos alojamos en el hotel Carlos V, en el centro. Esta muy bien ubicado y es un hermoso hotel, en el estilo "viaje de trabajo y congresos". La habitación no es muy grande pero sí cómoda y con un lindo baño. El hotel tiene restaurante a la calle, con una carta básica pero variada. Almorzamos sandwiches y cenamos pizza y fue todo rico. Alli mismo se sirve el desayuno buffet que es excelente, sobre todo por la rica y sencilla pastelería tipo casero. El personal es muy amable y el hotel tiene detalles de cortesía como una copa de bienvenida o descuento en el restaurant. Muy buena opción en Tucumán.
Llegamos a Tucumán a la hora de la siesta y parece que hubieran tirado una bomba neutrónica. Descansamos un rato y salimos al atardecer para encontrarnos con que la ciudad es un hormiguero. Se la ve linda y limpia, con sus edificios iluminados y gente por todas partes: en las calles, las plazas, restaurantes y heladerías. Otra ciudad.

17 January 2018

Nos cambiamos al hotel de al lado, el precioso "Balcón de la plaza". Es mucho más caro, pero un lugar donde dan ganas de estar. Vale la pena. Sobretodo porque estoy descompuesta y me paso el día en la cama, sin comer y tomando nada más que agua. Por suerte ayer no fuimos a la peña y cené poco. Hoy es el cumpleaños de Clara y lo pasó sola. Se lo debo.

16 January 2018

Nuevamente por la quebrada del Toro, llegando a Salta. Nos espera otra noche de alojamiento en el hotel Güemes. Muy feo. Planificamos cena grupal en "La casona del molino". Eso es lindo.
Alfarcito, en Rosario de Lerma. Una capilla cálida y acogedora, una hermosa escuela secundaria con su campo de deportes, cafetería y tienda de regalos con productos locales y un museo que recuerda la vida y la obra del padre Chifri, un cura joven que fundó esta ong y organizó a su comunidad.
Vigías por el camino antes y después del cruce con la RN 40.
Paramos en Chorrillos porque Martín trae una entrega para la posta sanitaria. El pueblo se ve pequeño y miserable. Clara conversa con el enfermero: la principal causa de consultas para la psicóloga es el incesto. Y el embarazo no deseado. Este hombre amable y sonriente está haciendo tareas de mantenimiento del edificio y escucha a los Stones y a Jerry Lee Lewis a altísimo volumen. Dice que toca un ritmo por día y ayer fue cumbia.
Es martes y emprendemos la vuelta hacia Salta. En sentido contrario y con la luz de la mañana, el Desierto del Diablo luce igual pero diferente.

15 January 2018

En el salar de Arizaro se alza el cono de Arita, que por forma y color destaca en el paisaje. No tiene explicación geológica aparente y debido a esto y a su forma extrañamente regular, algunos quieren creer que es obra de manos humanas (hay quienes incluso se aventuran a alinearlo con Tiawanaku y las pirámides egipcias) Como sea, su belleza extraña y la inmensidad del paisaje no dejan de conmover. Seguimos pasándola bien y juntando recuerdos maravillosos.
Después del almuerzo, Martín nos da tregua un rato. Pero a las tres ya nos vamos para el salar de Arizaro. Un camino largo en medio del calor y de un paisaje que, en cierta medida, agobia por su inmensidad. La ruta es una línea recta que atraviesa la costra rugosa del salar, el más grande de la Argentina (1500 km2) y entre los más grandes del mundo junto con los Uyuni y Atacama.
Otro paseo cerca de Tolar: El Arenal. Grandes formaciones de piedra caliza y vistas de la cordillera. Enorme y hermoso, como todo por aquí. Con Clara dijimos "basta" en mitad del ascenso, el resto "hizo cumbre". Fotos en ambas direcciones.
Después del desayuno nos vamos a los Ojos de Mar, a pocos km de Tolar. Es una zona de reserva provincial con unas extrañas y hermosas formaciones: ojos de agua en medio del desierto, en tonos azules y verdes que cambian de acuerdo a la luz y a la profundidad. Albergan estromatolitos, antíquísimas bacterias de la época de la formación de la Tierra, presentes en pocos lugares del mundo y delicia de los biólogos. Otro botón de muestra de un paisaje que te llena los ojos.

14 January 2018

Haremos todas nuestras comidas en el parador Llullaillaco. Es un comedor, atendido por chicas muy amables y con varias opciones de menú. Todo fue rico y a precios razonables, considerando que Tolar no produce nada. Se encuentra a 380 km de la ciudad de Salta, a 3500 msnm y es parte del departamento Los Andes. La cena fue muy divertida y todos agradecemos los compañeros y el guía que nos han tocado en suerte. En buena compañía, las maravillas del viaje se potencian. El comedor tiene parroquianos diversos: un grupo de andinistas alemanes con su guía, una pareja, un muchacho solo... Este es un lugar al que los grupos de turistas tradicionales no llegan.
Nos alojamos en lo que llaman "casa de familia": son casitas para pasajeros, adosadas a la vivienda familiar. La nuestra está muy bien equipada: dos dormitorios, un living-comedor con televisor y Directv, cocina, baño y lavadero. La compartimos entre los cuatro pasajeros de nuestro grupo y el costo es de $390 por persona y por día, con desayuno (que resultará ser algo pobre porque en Tolar Grande no hay panadería)
Finalmente, ya sobre el atardecer llegamos Tolar Grande. Un pueblo prolijo, de calles anchas y que nos sorprende por su tamaño.
Después del almuerzo seguimos viaje hacia Tolar Grande. Pasamos por el punto más alto del camino: el Abra de Alto Chorrillos a 4560 msnm. También por el enorme, rojo, espectacular Desierto del Diablo.
Almuerzo en el comedor Huayra Huasi. Livanito, porque estamos subiendo. Así y todo, Juan Pablo se anima al estofado de cabrito. ¡Es un valiente! De postre, una especialidad regional: anchi, una deliciosa crema de polenta dulce, con jugo de naranja y orejones de durazno.
San Antonio de los Cobres es una localidad puneña a 3760 msnm en el departamento Los Andes. A 20 km está el viaducto La Polvorilla, la postal más espectacular del Tren de las Nubes. Su actividad económica tiene que ver con la minería, el pastoreo y el turisno.
Santa Rosa de Tastil es un pequeño poblado de mediados del siglo XIX y que tiene una iglesita "de juguete" como las que suelen verse en el noroeste argentino. Su museo no tiene colección sino que informa sobre el sitio arqueológico precolombino, parte del camino del inca, que se encuentra montaña arriba.
El camino sigue por la RN 51 y la Quebrada del Toro. Hermosos paisajes verdes que lentamente se van volviendo más áridos y el tren omnipresente.
El día esperado: domingo por la mañana salimos para Tolar Grande, con una excursión de 3 días/2 noches que contratamos por correo electrónico con la empresa TuRes. Nuestro guía será Martín y nuestros acompañantes los hermanos Juan Pablo y María Alejandra. Iremos por la RN 51, bordeando el recorrido del Tren de las Nubes, una importantísima obra de ingeniería ferroviaria, casi centenaria. La primera parada es, justamente, la localidad de Campo Quijano, "el portal de los Andes" y acceso a la puna salteña.

13 January 2018

En la galería comercial del hotel Salta, el más tradicional y obra de Alejandro Bustillo, está Aires Caseros, un lindo restaurante a una cuadra de la plaza, con una carta muy variada y precios razonables. Advertencia: sentarse en el interior, todo el centro de la ciudad está lleno de vendedores y mendigos.
Llegamos a Salta, la linda, como se la conoce. Es una capital muy conservadora y que ha crecido muchísimo desde que estuve por primera vez, hace más de treinta años. Nos alojamos en el hotel Güemes, muy cerca de la plaza principal. Es grande, viejo y descuidado. Lamentablenente ya pagamos también por la noche del martes, cuando volveremos de Tolar Grande. Un paseo por los alrededores nos muestra la plaza bien cuidada y los edificios iluminados.
Contratiempo importante. Por más que buscamos no encontramos cómo comprar nuestros pasajes de bus desde Salta a San Pedro de Atacama vía web. Así que lo primero que hacemos al llegar a la terminal es ocuparnos de eso. Queremos viajar el miércoles 17, después de nuestra vuelta de Tolar Grande, pero conseguimos recién para el lunes 21, a pesar de que son tres las empresas que hacen esa ruta. San Pedro se ha puesto muy de moda y, además, está en la ruta a Iquique, uno de los destinos del papa Francisco en su visita a Chile, justo en esos días, después ya viene el fin de semana... y todo se complica. Nos quedan cinco días entremedio. A recalcular.
El paisaje comienza a cambiar y a volverse más verde y abierto. La lluvia se hace intensa y la llegada a Salta se demora.
Llegamos a Cafayate poco antes del mediodía, con la esperanza de poder dejar el equipaje e ir hasta el centro del pueblo a comer rico y visitar "La última pulpería", pero la terminal no tiene servicio de custodia, así que sacamos pasaje para el primer bus que conseguimos, con unas ubicaciones horribles, en el piso de abajo y al fondo, pero lo importante era llegar y descansar. Pero nuestra voluntad viajera se vería recompensada. Antes de partir, el chofer se acercó y nos preguntó amablemente: "¿No quisieran viajar arriba, en los primeros asientos?". Por supuesto la respuesta fue: "¡¡Síííí!! ¡¡Gracias!!". Eso nos permitió contar con un paseo inesperado, una "excursión" extra por la hermosa Quebrada de las Conchas.
Tafí del Valle fue una manera de aprovechar el tiempo entre Belén y Salta, desde donde iremos a Tolar Grande. Salimos a las ocho, con el primer micro a Cafayate, donde debemos hacer combinación. El paisaje es maravillosamente verde en tanto trepamos por las cumbres calchaquíes y va haciéndose más árido al llegar a los valles por Amaicha, donde ya empiezan a verse plantaciones de vid, hasta llegar a Cafayate

12 January 2018

Frente a la plaza de El Mollar está la reserva arqueológica Los Menhires. Estas antiguas figuras, testimonio de las culturas precolombinas de los valles, fueron reunidos (amontonados) para su preservación en esta especie de jardín de piedra. Ya en las primeras décadas del siglo XX Juan Bautista Ambrosetti, uno de los padres de la arqueología en la Argentina, los había recogido de sus emplazamientos originales dispersos por el valle y los había reunido, de acuerdo al criterio positivista de la época, en una ladera mirando al embalse, como guardianes del lugar. La modernidad redobló la apuesta y terminó de quitarles significado. No estaban en su lugar original pero estaban en un entorno que lo recreaba. Hoy son un montón de piedras puestas todas juntas en un predio.
Nos vamos para El Mollar, la villa vecina. Tomamos el bus local que tiene varios servicios diarios. Averiguar en la terminal. También es un lugar de veraneo, pero más pequeño y modesto que Tafí del Valle. Para volver, también tomamos el bus local, pero el que hace el recorrido largo, pasando por la ruta de los artesanos y vuelve a Tafí entrando por el lado de la estancia de los jesuitas. Un recorrido hermoso, con verdes realzados por una furiosa lluvia de verano que hizo descender la temperatura varios grados. Ahí, en curvas del camino donde no parecía haber nada, había sin embargo personas que bajaban del bus y se adentraban cuesta abajo, en medio de la lluvia, camino a sus casas. ¿Cuántas Argentinas hay en la Argentina? Viajar también ayuda a reflexionar.

11 January 2018

Llegamos sin alojamiento contando con la orientación de la oficina de turismo. Cosa que no sucedió. Se limitan a darte una lista de hoteles y arreglate por tu cuenta. Era un jueves y nos encontramos con la desagradable sorpresa de que hay precio, más caro por supuesto, para viernes, sábados y domingos. De una visita anterior recordaba a la vieja y señorial hostería ACA, en una loma sobre la plaza. Nos alojamos en ese lugar precioso, antiguo pero muy bien conservado y con una preciosa vista del valle (las fotos son desde nuestra habitación) por $ 1500 la doble con desayuno (muy bueno). Eso sí, en efectivo, como casi todo aquí, aunque sólo hay un cajero automático de la red Banelco. Como con el alojamiento, arreglate por tu cuenta, que nosotros en la villa lo único que hacemos es cobrarte. Después de todo, estás de vacaciones.
Tafí del Valle es una villa de montaña, donde las yungas se convierten en valles calchaquíes. Por eso se queda con las últimas lluvias que arrastran los vientos del este y su paisaje es muy verde. Es también el lugar preferido de los tucumanos para escapar del calor del otro lado de las montañas, ya sea por vacaciones o fin de semana. Esta bonita ciudad se encuentra a unos 2000 msnm y el calor puede desaparecer violentamente después de una lluvia intensa. Incluso puede haber nevadas en el invierno, sobre todo en las partes más altas. La preciosa vista es desde la terminal de buses, en la calle principal. La otra foto es el centro de la villa, donde se cruzan las dos calles más importantes. No es un lugar adonde ir buscando movida sino tranquilidad y ambiente familiar.